La ciudad despertó esta mañana contaminada. Aunque el número de estaciones poblacionales de medición de calidad del aire rojas bajaron de 12 a 6, un manto gris cubrió, antes de que el sol comenzara a asomarse, los 10 municipios del Valle de Aburrá. 

Las calles parecían más silenciosas, los buses más llenos. Los habitantes de Medellín buscaban la mejor forma de llegar a sus lugares de estudio o trabajo.

Algunos usaron la bicicleta, a pesar de que las autoridades ambientales recomendaron evitar las actividades físicas prolongadas al aire libre. Entre los ciclistas, hubo quienes transitaron con tapabocas, otros se taparon la cara con la camisa que llevaban puesta.

En los parques, algunas personas realizaron sus actividades físicas como de costumbre. Hubo quienes pasearon a sus perros. Los más atléticos salieron a trotar. 

Pero la mayoría de los carros se quedaron en las casas, como parte de la medida de pico y placa extendida que empezó este 7 de marzo y que va, por ahora, hasta el 9, en horarios de 5 a. m. a 10 a. m. y de 4 p. m. a 8 p. m.  

El Metro anunció que aumentó en un 9 por ciento, en el primer día de alerta, la movilización de viajeros en la hora pico. 

La autoridad ambiental declaró el estado de alerta el 6 de marzo, luego de que el nivel de contaminación aumentara, a pesar de haberse anunciado el pasado 22 de febrero, un estado de prevención. 

Dentro de las recomendaciones que se le hicieron a la ciudadanía, están la utilización del transporte público, el compartir el carro, la planeación de las rutas para salir lo menos posible y el teletrabajo. 

Artículo original: El Tiempo

Artículo tomado de: El Tiempo