Una falla en el pozo Lizama 158, ubicado en el corregimiento La Fortuna, en zona rural de Barrancabermeja, sería la raíz del fenómeno del afloramiento de crudo, lodo y gas que desde hace 21 días se registra y que tiene en jaque la seguridad ambiental y social de esa zona del Magdalena medio santandereno.

De acuerdo con Ecopetrol, la evidencia técnica obtenida en el marco de la investigación en terreno señala que el pozo, que se encuentra inactivo y en estado de abandono desde el 2006, pudo haber perdido integridad en el revestimiento de los tubulares, lo que ocasionó la emanación de hidrocarburos que por la presión ha llegado a alcanzar una altura de más de 10 metros. 

“Hemos realizado actividades operacionales, tenemos una evidencia técnica de que este pozo puede ser el pozo de donde se nos esté generando estas emanaciones”, dijo Héctor Manosalva, vicepresidente ejecutivo de Ecopetrol, quien señaló que ese incidente no fue ocasionado por la utilización en ese campo de tecnologías como el fracking o la inyección de fluidos, tal como ha sido denunciado por ambientalistas. 

El funcionario explicó que se han desplegado acciones operacionales para hacerle frente a la contingencia. La primera de ellas es la necesidad de bajarle la presión al pozo y para esto se desarrollan actividades que ya se han visto reflejadas en el afloramiento que se presenta en el área. Con el apoyo de un equipo de técnicos y de 7 especialistas americanos, se instalará un equipo para intervenir el pozo, el cual sería traído posiblemente desde Holanda. 

Paralelamente se está contemplando la opción de perforar un pozo de alivio, alternativa utilizada a nivel mundial para estos eventos. Sin embargo, mientras se logra controlar la emanación en su totalidad, persiste la situación de contaminación en fuentes hídricas como las quebradas La Lizama y Caño Muerto, por donde se desplegó una mancha de crudo. También hay afectación en la flora y otras especies de la zona como aves y reptiles que han quedado atrapadas. 

Por las lluvias, la amenaza se cernió sobre el río Sogamoso, donde se detectó la presencia de hidrocarburos, que de seguir avanzando podría llegar al río Magdalena. Según los pescadores, en varios sectores de este afluente hay mortandad de peces como el bagre, el blanquillo, la barbuda, doncella y dorada.

“Nosotros somos más de 150 pescadores que estamos a lo largo y ancho del río Sogamoso, ahora le decimos a Ecopetrol, qué va a pasar con nosotros que vemos afectada nuestra fuente de empleo”, reclamó el pescador, Libardo Sánchez, 

El ministro de Ambiente, Luis Gilberto Murillo, llegó a la zona de la emergencia y dijo que se debe acelerar el paso para poder construir las piscinas en el sitio de afloramiento y antes de la desembocadura del Caño Muerto. 

“Nuestra preocupación son las comunidades, que estén seguras. Nos preocupa que podamos rescatar las especies ya se han rescatado más de 1.200 individuos y estamos haciendo la evaluación del daño ambiental", manifestó. 

La Alcaldía de Barrancabermeja declaró el estado de calamidad pública. Oliva Olivella, contralora de Barrancabermeja, indicó que ya se hizo el traslado de la denuncia por emergencia ambiental a la Fiscalía General de la Nación, a las autoridades ambientales y a la Contraloría General, para que se determinen responsabilidades frente al incidente.

Artículo original: El Tiempo

Artículo tomado de: El Tiempo